Adicción a procrastinar


La procrastinación es una adicción más pero antes de contarte lo que he ido descubriendo entre procrastinación y adicciones quiero aclarar que cuando hablo de adicción hablo de:

Una enfermedad física y psicoemocional crónica que debido al uso repetido de una conducta o consumo de sustancia aparece una modificación cerebral (neuroapaptación) y se desarrolla una falta de control y deseo irrefrenable de consumir o de realizar la conducta, buscando placer, aliviar sufrimiento o una recompensa a pesar de conocer las posteriores consecuencias negativas que puedan aparecer después.

Cabe aclarar también que todos hemos pospuesto tareas alguna vez en la vida de forma más o menos inteligente y no por ello eres adicto a la procrastinación, pero algunas personas desarrollamos tendencias más compulsivas y nos apegamos más que otras a ciertos conductas, y vamos saltando de unos comportamientos compulsivos y adictivos a otros, en ocasiones muy sutiles y soterrados como puede ser la procrastinación y en otras más evidentes y llamativos como pueden ser las borracheras o atracones.

¿Cuál es la relación entre procrastinación y adicción?

  • Ninguna tiene que ver con la fuerza de voluntad como muchas personas creen.

  • Al igual que las adicciones la procrastinación es una manera de no enfrentar las emociones desafiantes y estados de ánimo, en mi caso, al poner el ejemplo en esta newlsletter el podcast, es miedo a la exposición, a hablar de mis adicciones abiertamente, a hacer algo nuevo, a cargarme con un sobre esfuerzo yo sola por no contar con un equipo que me ayude realizarlo, a fracasar desde un rígido perfeccionismo, al control excesivo, pero todo esto lo iré ampliando en otras newsletters ;)

  • No tienen que ver tanto con la frecuencia sino con el impacto negativo que genera en cada uno.

  • La procrastinación tiene que ver más con una falta de gestión de las emociones, de cómo actúa nuestra mente, de priorizar más nuestro estado de animo que la tarea en sí.

  • Nos ofrece un alivio temporal al posponer la tarea, en muchas ocasiones a través de otros comportamientos compulsivos y distractivos como pueden ser el uso del móvil, las redes o sociales o comer.

  • Se presenta con una lucha parecida en nuestra cerebro entre la córtex prefrontal, la parte del cerebro que establece metas a largo plazo y regula el autocontrol, frente al sistema límbico que tiene que ver con el placer, la excitación y la recompensa y la que hace a tu cerebro aparentemente feliz.

  • Al igual que la adicción, la procrastinación está demostrado que tiene altos componentes de baja autoestima, falta de energía y posible depresión.

  • Ambas muestran inmadurez, falta de responsabilidad y de enfrentar la realidad.

¿Y cuándo podemos saber que nuestro nivel de procrastinación tiene un impacto insano en nuestras vidas?

Como en cualquier dependencia y adicción: cuando empiezan a aparecer consecuencias negativas, en este caso, culpa, estrés, ansiedad, bajo rendimiento, aplazamiento de responsabilidades, acostumbrarse a altos niveles de adrenalina por dejar todo para el último momento, confundir estados de flow con la efectividad de hacer las cosas bajo presión a última hora, la desconfianza prolongada por no cumplir con tu palabra ni con lo que te propones.

¿Cómo combatirla?

Hay numerosas técnicas publicadas para dejar de procrastinar como para dejar de consumir, establecer planes, fechas de entrega, compartir objetivos con tu entorno, medir tiempos, dividir tareas, evitar distracciones y un largo etcétera que por supuesto suman con buena intención pero no siempre son suficientes para modificar ciertos comportamientos.

Empezar a conocerte mejor, calmar nuestro corazón, cuerpo y mente, aprender a gestionar e identificar nuestras emociones sin evitarlas, a atender de forma amable, sin juicios ni dureza nuestros patrones, a comprender sus causas y a reconocer los detonadores que nos hacen reaccionar de forma compulsiva como me ha pasado a mí, sí nos ayudará con intención y atención a modificar estas conductas.

Gracias por leer.

Un cálido abrazo.

Noelia

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